Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estas en lo cierto.

-Henry Ford

Tengo que admitir que a veces mi peor enemiga, soy yo misma.  Como dice mi amigo Joey Levy, todos tenemos una “mente primitiva” que podemos optar por dominar, o dejar que nos domine.

Hace algunos años, tuve la oportunidad de encontrarme con un colega, chef, dueño de varios restaurantes, y aproveché a ofrecerle mis productos de panadería y pastelería.  La verdad es que me moría de la pena, porque para mi venderle a alguien que me intimida es “salirme de mi zona de confort”, y necesité armarme de valor para hacerlo.

Así que respiré profundo y con valentía, le hice el pitch de mis productos.  A lo que mi colega respondió, sin pensarlo mucho, “ah, se me olvida que tu haces pan, no lo tengo en mi top of mind”.  ¡Casi muero!  De la vergüenza, incredulidad, en fin, tantas emociones que me pasaron por la cabeza; sonreí y le dije que le traería muestras, pero por dentro estaba histérica, porque mi ego había sido herido, y la mente primitiva reaccionó.

Luego de que se bajaron las aguas, decidí prestar atención a lo que había detrás de ese comentario de mi colega, que sabía que no había sido hecho con mala intención.  Qué estaba haciendo para estar en el top of mind?  Qué podría hacer mejor con respecto a mi negocio, para comunicar de manera eficiente lo que hago, y que mis colegas y el resto del público se entere? Si sabía que podía hacer el mejor pan de la ciudad, que me estaba deteniendo?

Foto con panes en Il Mercato

Al final, era mi mente-y el miedo a equivocarme la que me estaba paralizando.  El mensaje de este incidente para mi fue,  que no SOY mi mente, no importa lo que esté pensando.  Tengo el poder de separarme de mis pensamientos, y verlos desde lejos, para identificar mensajes negativos que me pueden limitar, y transformarlos de una manera consciente en el futuro que deseo tener.

 

Puedo decir que ese incidente fue un punto de partida para mi, y de ahí empezó todo este movimiento de vender mi pan en mercaditos (como el Mercadito Pop-Up), predicar las bondades del pan artesanal, y no tener miedo de decir, yo quiero hacer el mejor pan de Panamá.  Hoy en día mi pan se vende en La Cocina de Sofy y en Merkdoo.com, chefs como Pedro Masoliver y Rafael Ciniglio usan mi producto en sus restaurantes, y muchos nos buscan cuando vamos a el Mercadito de Nina o a ferias.  No hay nada más gratificante que te digan,  “amo tu pan, es el mejor que me he comido”!

Mercadito Pop-Up Panamá Pacífico

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