El otro día, como suele suceder, me llama una prima querida, a preguntarme ¿qué estufa y qué horno me compro?  Como para que se lo pudiera contestar por chat.  Pues es un tema tan amplio, que la llamé y hablamos como por 1 hora.  Y podría seguir, pero tuve que cortar…esa conversación es larga.

Entendamos que por estufa u honro se pueden entender las siguientes variaciones y mejor aclarar antes de seguir:

  • Horno-es el electrodoméstico que utilizas para hornear o rostizar, y puede ser parte de una estufa o puede estar empotrado.
  • Quemadores-son los diferentes tipos de superficie donde puedes cocinar; pueden ser independientes del horno y estar empotrados en un sobre, o pueden ser parte de la estufa. Hay eléctricos, de inducción, y de gas.
  • Estufa-es el electrodoméstico completo, con quemadores y horno juntos, y el ancho estándar es de 30”, aunque 36” y 48” son comunes en modelos más costosos.

Por temas de amplitud del tema, escribo del tema de los quemadores o placa de cocina en un post, y de los hornos en otro.  Pero para ambos temas, antes de salir a comprar nada, hazte estas preguntas, para de ahí definir un poco más entre los cientos de opciones:

  1. ¿Qué tipo de Cocinera/o en casa eres? Te gusta hacer recetas complejas tipo Julia Child? ¿O eres de meter la pizza congelada al horno?  Sé honesta/o con lo que vayas a usar, así no gastas plata en detalles costosos que no se usarás (vapor en el horno, que incluya termómetro para las carnes, por ejemplo).
  2. ¿Qué tipo de electrodomésticos caben en tu cocina?
    1. Fíjate que cabe en tu cocina actual (¿ya hay una estufa?) y reemplaza lo existente para evitar remodelaciones costosas, a menos que quieras tener que romper paredes y/o pisos, poner sobres nuevos, y mover tuberías de gas o de agua.
  3. ¿Qué tipo de potencia eléctrica o gas tienes en casa?
    1. ¿Tienes línea de gas? Es lo usual en Panamá, pero cada vez más se está cambiando a inducción o electricidad por los problemas con las instalaciones de gas. Inducción es una versión de cocción eléctrica que se utiliza en los restaurantes y es cada vez más popular en las cocinas de casa.
  4. ¿Cúal es tu presupuesto?

Hay buenos equipos en todo tipo de presupuesto, pero si es importante que se defina cuanto puedes gastar de antemano, y te permita hacer una escogencia acertada.  Yo en lo personal prefiero una buena estufa y/o horno y gastar menos en cosas como microondas, etc, que por lo general salen mucho más caros si son de las marcas buenas.

  1. $500 – $1,000: Con este presupuesto lo que se puede adquirir es una estufa que cumpla con las funciones básicas de cocción y horneo. Usualmente vienen en acabados negros, blancos, y algunas pocas opciones de acero inoxidable.
    1. $1,000- $3,000: En este rango hay más opciones de lo que puedes escoger en cuanto a modos de cocción y acabados, como acero inoxidable.  Estas líneas son llamadas a veces “semi-profesionales” y tienes acceso a hornos de convección (con abanico para mejor distribución del calor), por ejemplo.
    2. $3,000-$6,000: Las opciones son mucho más sofisticadas con estos precios, y tienes acceso a tener doble fuente de energía (quemadores de gas y horno eléctrico en un solo equipo), hornos convección, estufa tipo “slide-in”, donde no tienes el “backsplash” detrás de los quemadore, que a pesar de que es un detalle de diseño primordialmente, suele encarecer la estufa.
    3. $6,000-$10,000+: Los equipos en este rango de precio simulan los equipos de grado profesional que se usan en cocinas profesionales.  Usualmente son todas en acero inoxidable y los modelos son más anchos que los tradicionales 30”.  Superando los $10,000 están las estufas hechas a la medida, con acabados y colores varios, conexión de vapor en el horno, y tecnología avanzada, entre otros detalles.

Una vez que estas claro con estos rangos de precios en el mercado y aterrizes tu presupuesto, abajo incluyo algunos datos que encontré para compartir, y lo que opino en lo personal.

Tipos de Estufas

Placa y quemadores eléctricos:  estos vienen en varios tipos, y se miden en Watts, oscilando entre 1200 Watts para los quemadores chicos y 3800 para los quemadores grandes.  Suelen ser más económicas que las de gas y de inducción, y algunas superficies (de vidrio por ejemplo), se rayan fácilmente. Usualmente este tipo de quemador calienta lento y se enfría lento, y en ciertos modelos no es notable cuando ya el quemador no está caliente, por lo que es algo que hay que fijarse dependiendo del modelo.  No es mi forma de cocción favorita, aunque a veces por el tema de no contar con la conexión de gas, es una opción necesaria.

Placa y quemadores de inducción: Otro tipo de placa eléctrica es la de inducción, que en lo personal me encanta.  La uso mucho en el área de pastelería de mi empresa, ya que no tengo conexión de gas ahí, y para mi, la velocidad en la cocción es lo maravilloso de este tipo de calor.  Puedes llegar a hervir una olla de agua 2-4 minutos más rápido que las otras formas de cocción, y este ahorro de tiempo es de gran ayuda en una cocina profesional.

La tecnología de inducción trabaja con magnetismo, y un campo electromagnético debajo de la superficie de vidrio transfiere corriente directamente a la olla o sartén, logrando que se caliente más rápido.  Es decir, se salta el paso de calentar la misma placa, y calienta directamente la olla; lo importante es saber que la olla es compatible con la inducción.  Para verificar esto, lo único que debes hacer es colocar un imán en la olla; si se pega, sabes que funcionara.

Otro plus de este tipo de estufa, es que al retirar la olla, la misma placa no se calienta casi, ya que lo que recibe todo el calor es la olla en sí.  Por temas de seguridad, pues definitivamente es la menos peligrosa al momento de cocinar.

Quemadores de gas:  No hay nada como cocinar con una llama de fuego, y francamente es mi tipo de estufa preferida.  Las unidades de calor o BTU’s (British Thermal Units) que miden la potencia de cada quemador, usualmente oscilan entre 7,000 BTU’s por un quemador de estufa estándar, y los chicos para cocción tipo “simmer” son de 3,000-5,000 BTU’s, o hasta 12,000 BTU’s para un quemador grande, tipo estufa de restaurante.

Lo ideal para mi no es tanto tener muchos quemadores grandes, ya que uno en casa no tiene esas ollas enormes y los alimentos se queman rápidamente con llamas tan potentes.   Mas bien lo importante es tener una mezcla de tamaños,  que la estufa traiga quemadores chicos para una cocción suave o tipo “simmer”, medianos para para poder freír, y uno grande, por lo menos, para sellar los alimentos y hervir esa olla de agua para pasta rápidamente.

Otros puntos a favor del gas es que suele ser más económico que la electricidad, pero por otro lado hay apartamentos que están evitando usar gas por razones de seguridad.

Es crucial antes de tomar una decisión costosa y que debe durar por muchos años, analizar los puntos mencionados arriba.  Otras cosas que no se pueden perder de vista, y que afectaran la manera de cocinar, es si tienes o no un buen extractor y la calidad de tus ollas, pero esos son otros temas…por ahora, el próximo post es sobre los hornos.  ¡A cocinar se ha dicho!

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