Mi abuela era una maravilla con las plantas, y mi papá heredó eso..nuestro jardín en El Valle cuando yo era niña y luego adolescente, cada año tenía más variedad de plantas y poco a poco se convirtió en una jungla tropical.  Por eso no entendía porque todas las plantas se me morían al llegar a mi casa.  Para mi, una casa debe tener verde para sentirse acogedora.

En general, cuando algo no me sale bien, me dan más ganas de practicar, y ese ha sido mi historia también con las plantitas aromáticas, que para mi estilo de cocina son sumamente importantes.  Aprendí a cocinar con hierbas frescas gracias a mi mentor, Charlie Collins, y es mi debilidad-no uso casi hierbas secas en frascos, a menos que sea una cocción larga y se trate de un orégano, laurel, o algo similar que aguante este tipo de cocción.  Igual siempre abro el frasco y verifico que el aroma sea correcto y no huela a moho o a viejo, cosa muy usual en nuestro país de clima húmedo.

Mis tips para transplantar adecuadamente las plantas que compro, como en el Supermercado Riba Smith, son, en este orden (hago la salvedad que esto es lo que me ha funcionado a mi pero no soy experta):

  1. Compra lo siguiente antes de empezar, en tiendas especiales de jardinería o Novey, las cantidades dependiendo de cuantas plantas vas a sembrar o replantar:
    1. Piedras blancas en bolsas
    2. Potes más grandes según el tamaño de la planta adquirida
    3. Tierra negra
    4. Abono orgánico (“humus de lombriz”, por ejemplo)
    5. “Perlite”, producto de la marca Miracle Gro, (aligera la mezcla de tierra para evitar que quede muy densa)
  2. Hago mi mezcla de tierra, ya que solo usar tierra negra me ha resultado en un suelo muy denso, donde mis plantitas no pueden expandir sus raíces. Para esto busco una tina grande plástica y combino la tierra, el abono, y el “Perlite” en las cantidades siguientes:  3 partes tierra negra, 3 partes “Perlite”, 2 partes abono orgánico.  Se revuelve muy bien, y se deja a un lado.
  3. Una vez están las 3 cosas mezcladas, se colocan piedras medianas en el fondo de cada pote para darle drenaje (una capa basta), luego una pequeña porción de la tierra mezclada, y por último la plantita. Sin quitarle las raíces que ya seguramente tiene, se rellena de tierra mezclada la plantita alrededor para que quede firme en la mitad del pote, sin apretarla demasiado y dejando un espacio de 1” arriba para que al regarla con agua, no se derrame la tierra.
  4. El abono orgánico se le puede agregar encima 1 vez al mes.

Esta mezcla funciona para hortalizas y plantas en general. Al regar con agua, encuentro que en la mañana temprano y en la tarde ya bajado el sol, es mejor, y procuro no inundarlas de agua, regándolas un día si y un día no.  Cada planta es distinta, sin embargo, y en el lugar donde las venden suelen tener personal capacitado que pueda aconsejar sobre cuanta sombra, sol, y agua es adecuada para cada especie.

Mi experiencia con las hierbas arómaticas puntualmente, es que les gusta algo de sol, pero no el sol todo el día, y el drenaje proporcionado por las piedras es clave para que no se les pudran sus raíces.  Al cosechar las hojas, las corto con tijera, siempre dejando ramitas enteras y algunas hojas, para que no se me muera.  En mi caso, por ejemplo, el orégano de hoja chica es amante del sol, mientras que el tomillo es delicado y le gusta el sol pero la sombra también.  Es cuestión de practicar y ver que conviene más, dependiendo del espacio o balcón con el que cuentes.  ¡Espero sean de utilidad estos tips!

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