Acabo de terminar de tomar un curso que para mi ha sido una de las experiencias más completas y enriquecedoras de mi vida, el AltMBA https://altmba.com.  Es un curso de 4 semanas intensas, creado por Seth Godin, conocido a veces como “el emprendedor de la era de la información” en E.E.U.U., escritor de más de 17 libros, un blog diario, y múltiples de artículos sobre temas que he descubierto que me apasionan, como el mercadeo, emprendimiento, publicidad, y liderazgo.

 

Empezé a seguir a Seth alrededor de 2015, cuando tenía que entender otra parte de mi negocio – el mercadeo y el mercadeo electrónico – al tener mi restaurante The Upper Crust, en Multiplaza.  Esos temas que nadie te dicen que son imprescindibles para que un negocio ande bien..y que no se aprenden en ningún libro de cocina.  Me impresionó lo atinado de sus comentarios y lo obvio que eran ciertas cosas, si les prestabas atención; me hizo entender mejor lo que era mejorar la experiencia del cliente y como ponerme verdaderamente en sus zapatos, entre miles de otras cosas.

 

Una de las enseñanzas de Seth a lo largo del curso, a través de las numerosas publicaciones y fuentes de información que te brindan, es que uno en general, como individuo, está a la espera de que te “escojan” – que un reclutador te llame y te ofrezca un puesto, que tu jefe te sorprenda con una promoción, que alguien “te descubra” así como vemos en las películas que sucede.  Nuestro instinto cultural es esperar que nos escojan, que alguien nos de “permiso” para ser aprobados por los demás.  Una vez que entendemos que esto no va a suceder, y rechazes esta reacción instintiva (te puedes literalmente quedar esperando toda una vida que esto ocurra) – solo entonces podrás superarla y empezar a trabajar de verdad.

 

Cuando aceptes que la idea de que el gerente de la empresa te va a invitar a almorzar y te ofrezca el “deal” de tu vida, es meramente un mito de las películas, al estilo Julia Roberts y Richard Gere en Pretty Woman, entonces empezaran a suceder las cosas, si así lo deseas.

 

Y por esto creo que nace el AltMBA; de ese deseo de Seth de ver como creaba un espacio para gente que quisiera unirse a pensar y crear juntos, hacerse preguntas difíciles, enfrentar a sus demonios, y aceptar que hay problemas que resolver, y nadie lo va a hacer por ti.  Así como las universidades no iban a crear un MBA que le gustara a Seth Godin, incorporando lo que el pensaba que era fundamental para un profesional, así el se dio la vuelta y lo concibió.  Le dió forma, lo lanzó al mercado, tuvo buena recepción, lo mejoró, y ahora es uno de los programas de educación online con mejores estadísticas de alumnos que terminan el programa.  El no esperó que alguien le pidiera hacer un programa así, el decidió crearlo.

 

Entonces como emprendedor o como una persona que trabaja dentro de una organización, habrán problemas que resolver y oportunidades de colaboraciones por hacer, siempre y cuando te des la oportunidad de ser líder, divisarlas, y empujarlas.  Buscar alianzas, reconocer el crédito a quien se le debe dar (esto abre muchas puertas además), y no esperar que alguien escoja tu currículum, si no tú traer la idea al pleno, darle forma, y tener el coraje de alzar la voz y lanzar tu proyecto al universo.  ¿Qué no sabías que necesitabas y ahora no puedes vivir sin? Seguro empezó cuando alguien tomó la batuta y empezó ese proceso de creación – las ideas existen pero la ejecución de las mismas es lo que toma trabajo.

 

Solo entonces, cuando te expongas con esa vulnerabilidad, vendrán los aprendizajes verdaderos y podrás empezar a explotar los talentos que tienes.  Nadie te va a escoger.  Tú debes escogerte a ti mismo.  ¿Qué estás esperando?

 

“Una persona que nunca cometió un error, nunca intentó algo nuevo”- Albert Einstein, físico.

 

Para empezar este 2019, siempre me gusta pausar y reflexionar en lo que he aprendido hasta ahora, y así no volver a cometer los mismos errores.  Vienen retos nuevos y debo estar clara del camino a recorrer en este año, ¡no hay tiempo que perder!

Abajo los 15 aprendizajes de estos 15 años de emprendimiento.  Cada uno ha sido una lección aprendida por algún error que cometí, y espero alguien lo pueda aprovechar.

  1. El arte de contratar a personal es…todo un arte.  Lee y aprende sobre este tema tan delicado; formar tu equipo de trabajo debe verse como una inversión.
  2. Ser creativo y ser rentable parecen ser opuestos e imposibles; no tienen que serlo, pero requiere trabajo. Crea “procesos” para todo.
  3. Invierte en ti misma, más nadie lo hará.
  4. Aprender a costear  y poner un precio de venta es fundamental; entiéndelo, lee sobre el tema, analiza tu clientela.
  5. Todo lo que aprendí en mi vida de banquera y “broker”, me ha servido en mi vida de emprendedora.  Lee todo los contratos antes de firmar, y ¡si no entiendes, pregunta!
  6. Aprender, sea a través de libros, cursos, podcasts, revistas, es vital para no quedarse atrás y seguir innovando siempre.  Mantente curioso.
  7. Hacer “networking” en la industria a la que uno pertenece, es crucial; la gente te ayuda más de lo que piensas, si solo pides ayuda.
  8. La persistencia es crucial; hacer algo 1000 veces es la única manera de volverse experto en una cosa.
  9. Escoger un socio que tenga tu misma visión, es difícil y debe meditarse; si no te conoces a ti mismo, no te metas a trabajar con nadie.
  10. La pareja que escojas puede influir en el camino que escojas; si encuentras a esa persona, cuídala.  Si no estás bien en tu vida personal, difícilmente te irá bien en tu vida profesional.
  11. Agradece siempre a las personas que te rodean, sonríe, y escucha.
  12. El “mindset” lo es todo.  Si realmente piensas que puedes hacerlo, lo harás, el poder de la mente no se puede subestimar.  Si tu cabeza no está en algo, el camino será cuesta arriba.
  13. Cuida a tus colaboradores, son tus primeros clientes.
  14. Confía en tu “gut feeling”; hay veces que lo que te da un mal “feeling”, es por algo verdadero.
  15. El que tiene la plata, es el que toma las decisiones.  Quieres tomar decisiones, ponte a trabajar para hacer plata.

 

Haz una pasantía si es posible en el área de cocina y administrativa  antes de empezar, para saber cómo te sientes haciendo eso día tras día. Toma algún curso que puntualmente tenga que ver con lo que quieres hacer…

A menudo me encuentro con personas que me preguntan por mi negocio: cómo empecé, cómo lo hice, quién me ayudó, etc. Sin embargo, percibo que lo que realmente quieren saber son los verdaderos detalles de emprender un negocio en Panamá…

Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estas en lo cierto.

-Henry Ford

Tengo que admitir que a veces mi peor enemiga, soy yo misma.  Como dice mi amigo Joey Levy, todos tenemos una “mente primitiva” que podemos optar por dominar, o dejar que nos domine.

Hace algunos años, tuve la oportunidad de encontrarme con un colega, chef, dueño de varios restaurantes, y aproveché a ofrecerle mis productos de panadería y pastelería.  La verdad es que me moría de la pena, porque para mi venderle a alguien que me intimida es “salirme de mi zona de confort”, y necesité armarme de valor para hacerlo.

Así que respiré profundo y con valentía, le hice el pitch de mis productos.  A lo que mi colega respondió, sin pensarlo mucho, “ah, se me olvida que tu haces pan, no lo tengo en mi top of mind”.  ¡Casi muero!  De la vergüenza, incredulidad, en fin, tantas emociones que me pasaron por la cabeza; sonreí y le dije que le traería muestras, pero por dentro estaba histérica, porque mi ego había sido herido, y la mente primitiva reaccionó.

Luego de que se bajaron las aguas, decidí prestar atención a lo que había detrás de ese comentario de mi colega, que sabía que no había sido hecho con mala intención.  Qué estaba haciendo para estar en el top of mind?  Qué podría hacer mejor con respecto a mi negocio, para comunicar de manera eficiente lo que hago, y que mis colegas y el resto del público se entere? Si sabía que podía hacer el mejor pan de la ciudad, que me estaba deteniendo?

Foto con panes en Il Mercato

Al final, era mi mente-y el miedo a equivocarme la que me estaba paralizando.  El mensaje de este incidente para mi fue,  que no SOY mi mente, no importa lo que esté pensando.  Tengo el poder de separarme de mis pensamientos, y verlos desde lejos, para identificar mensajes negativos que me pueden limitar, y transformarlos de una manera consciente en el futuro que deseo tener.

 

Puedo decir que ese incidente fue un punto de partida para mi, y de ahí empezó todo este movimiento de vender mi pan en mercaditos (como el Mercadito Pop-Up), predicar las bondades del pan artesanal, y no tener miedo de decir, yo quiero hacer el mejor pan de Panamá.  Hoy en día mi pan se vende en La Cocina de Sofy y en Merkdoo.com, chefs como Pedro Masoliver y Rafael Ciniglio usan mi producto en sus restaurantes, y muchos nos buscan cuando vamos a el Mercadito de Nina o a ferias.  No hay nada más gratificante que te digan,  “amo tu pan, es el mejor que me he comido”!

Mercadito Pop-Up Panamá Pacífico