Es cierto que no todo el mundo tiene la fortuna de hacer su cocina nueva.  O tampoco es algo que sea una meta personal para muchos, pero en este post estoy asumiendo que sí es una meta, y te comparto ciertos detalles de mi cocina que me encantan por su funcionalidad.  Cada uno fue pensado con detenimiento.

 

Mucha gente me cuenta cómo contrató a una compañía que le hiciera la cocina, una parte importante del presupuesto de una construcción nueva, y fue la vendedora (que puede o no ser arquitecta, depende de la empresa) quien les “diseño” la cocina, es más, no tuvieron mucho que opinar aparte de ver el plano final y firmar el cheque.

 

Pues esto no debe ser así, porque cómo dije, la cocina es uno de los puntos importantes del hogar, usualmente hay un espacio donde uno come dentro, y tiende a ser el corazón del hogar para muchos.  Hay que involucrarse, ya que a veces las personas que saben sobre materiales de cocina, ¡no son cocineros! Aún más ahora, donde el concepto de cocina abierta es cada vez más común en Panamá (este modelo es más frecuente donde no hay personal de servicio).

 

Esta tendencia sigue en aumento, porque encima ahora nos estamos involucrando en la cocina porque queremos comer más saludable y preparar nuestros propios alimentos, o porque estamos pendientes que las estadísticas de criar hijos más resilientes, con un auto estima sano, se ha visto como uno de los beneficios de cenar en familia.  No se debe subestimar este espacio – en otro aspecto más práctico, una cocina bien diseñada tiende a incrementar el valor de nuestra propiedad al momento de la reventa.

 

Entonces, cuando diseñes tu cocina, piensa en ti o en la persona que cocina, y repasa con detenimiento cuales son sus hábitos: qué implementos utiliza con más frecuencia al momento de cocinar, que ollas usa con frecuencia para tenerle espacios que queden cerca y de fácil acceso, o si tiene inclinaciones para ser pastelero o panadero, por ejemplo, recomiendo entonces tener más espacio de mostrador para trabajar masas.

 

Recuerda que uno puede pedirle a las compañías de cocina que los modulares tengan divisiones internas distintas, o que te pongan gavetas cerca del área de cocinar, si es algo que te visualizas necesitando; nada está escrito en piedra.  Puede tener costo adicional alguna cosa especial, pero uno puede preguntar todo.  Aquí les dejo, con foto, los detalles que me encantan de mi nuevo espacio hecho por Home Interiors junto de la mano con Miele:

1. Las neveras paneladas.  No sabía que esto era una opción, pero cuando Miele me la presentó, tengo que decir que quedé encantada.  Especialmente si eres como yo, con una cocina totalmente abierta, incorporada a la sala, este detalle da una sensación de nitidez que sencillamente no se logra con el acabado de una nevera de acero inoxidable.

 

 

 

2. Espacio de mostrador para amasar y trabajar sin obstrucciones, que también me sirve de bufetera improvisada. Al escoger una pieza de quarzo con más detalle además le aportas un acabado especial al espacio; no TIENES que gastar en un quarzo carísimo en toda la cocina, con una pieza bien colocada le das un toque de color e identidad, pero es cuestión de gusto y presupuesto.

 

3. Espacio adicional para mis electrodomésticos – en una pared tenía un ancho significativamente menor al estándar (13”), pero Home Interiors me ajustó la profundidad, y gané valioso espacio de mostrador menos ancho que me sí me funciona para colocar mis varios electrodomésticos y tener mi mostrador más ancho despejado. El resto de los mostradores tienen profundidad de 25”. En este mismo espacio angosto, puse una barra de acero inoxidable, hecha a la medida por Metálica Pérez, que me alivia de tener espacio de gavetas para mi colección de sartenes.

4. Cajones de diferentes profundidades cerca de mi área de estufa. Por ejemplo, la foto de la derecha es un cajón poco profundo que guarda mis envases para medir, e igual que este hay 3 de cada lado, para mis trapos de cocina, espátulas, cucharas de medir; en fin, utensilios que uso prácticamente cada vez que cocino.   Al ser llanos, ves lo que hay en caja cajón en una sola capa y no tienes que rebuscar donde dejaste el termómetro.  En la foto de la izquierda, están los cajones de las ollas, muy profundos y que soportan peso.  Tengo dos así, para meter las ollas que no se pueden colgar en la barra de acero inoxidable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5. Soy pastelera y panadera, y amo tener bandejas tipo cookie sheets, que requieren mucho espacio físico. Entonces le pedí a Home Interiors que en vez de poner una sola repisa en el medio, me pusiera varias, para acomodar muchas capas de bandejas en un solo lugar.  No hay nada más desesperante que tener que levantar miles de bandejas para encontrar una al fondo.

 

 

6. Un toque personal que no puede faltar: El arte en mi cocina. Tengo unas cucharas de palo diseñadas por la artista panameña Ana Elena Garúz, una pieza favorita mía comprada hace muchos años.  Y mis prints del libro de Samin Nosrat, dibujados por la ilustradora Wendy MacNaughton, que mandé a enmarcar. Soy fiel creyente en el arte para cada espacio de la casa – ¡alegra al alma!

 

Blogpost-Coliflor rostizado

 

Esta receta la hice algún tiempo atrás y me pareció tan interesante el concepto de rostizar un vegetal entero, con sus hojas (que no se me había ocurrido comerme antes), que pensé sería una manera innovadora de presentarlo en la mesa.  Además de deliciosa…la inspiración de la receta viene de uno de mis chefs favoritos, Yottam Ottolenghi, de su último libro, “Simple”.  Espero la disfruten tanto como yo, además que literalmente no involucra casi nada de trabajo de “prep”.

 

Puedes servir el coliflor como una entrada para compartir, donde cada uno parte un pedazo, acompañada de la salsa de cilantro y yogurt, o puedes servirlo solo con limón para hecharle encima, si no quieres hacer la salsa.  Aunque en lo personal, ¡esta salsa va con todo!  También puede ser un vegetal para acompañar una comida y que cada uno se sirva un trozo de coliflor rostizado al plato.

Coliflor entero rostizado

1 coliflor grande, con sus hojas verdes intactas

3 cucharadas de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente

2 cucharadas de aceite de oliva exgtra virgen

Sal de mar, preferiblemente tipo Maldon

1 limón amarillo, cortado en 4

Salsa de cilantro y yogurt (opcional)

 

Procedimiento:

  1. Usando las tijeras de cocina, cortar las puntas de las hojas alrededor del coliflor para exponer solo la parte de arriba del coliflor por unas 2”. Lo más probable es que el coliflor tengas menos hojas; si es así, solo corta las puntas que se vean maltratadas o feas.
  2. Pon una olla con abundante agua a hervir, con suficiente sal para que el coliflor se sazone bien. Hervir el coliflor en el agua salada, con la parte de las raíz hacia arriba, por 6 minutos.  Pasarlo a un colador y dejar escurrir por 10 minutos hasta que se enfríe un poco.
  3. Precalentar el horno a 375 grados F.
  4. Mezclar en un recipiente pequeño la mantequilla suave y el aceite. Colocar el coliflor en una bandeja de hornear (tipo para galletas o “sheet pan”) con el coliflor mirando hacia arriba, y frotar la mantequilla y el aceite en toda la superficie del coliflor, rociandole 1 ¼ cucharadita de sal gruesa encima.  Meterlo al horno y dejarlo rostizar por 1.5-2 hrs, abriendo el horno y con una cuchara regandole encima la mantequilla derretida; repetir esto unas 4-5 veces durante el periodo de cocción.  El coliflor debe estar muy tierno y bastante dorado, con sus hojas tostadas por completo.
  5. Sacar del horno, reposar 5 minutos, y cortar en gajos o servir entero y partir en la mesa. Servir con gajos de limón amarillo y sal de mar, aparte, o con la salsa de cilantro y yogurt.

Salsa de Cilantro y yogurt

1 diente  de ajo, finamente picado

2 cucharadas de jugo de limón

1/2 taza de yogurt griego

½ taza de cilantro picado, tallos y hojas

3 cucharadas aceite de oliva extra virgen

Sal y pimienta negra fresca

 

Procedimiento:

Preparar la salsa:

  1. Combinar el ajo, jugo de limón, yogurt, cilantro y aceite de oliva y licuar o meter a un procesador de alimentos.  Agregar sal y pimienta al gusto.  Se puede preparar hasta 3 días antes; revolver antes de servir.