El primer plano que me dieron de mi cocina de casa, lo rayé por completo-los diseñadores de interiores no tienen esta formación usualmente- y procedí a cambiar la posición de la estufa, mandé a hacer un extractor «real», y coloqué gavetas para mis utensilios, entre otros cambios importantes.  Me preocupé por el flujo dentro de la cocina que tengo yo, como cocinera que soy, y lo planifiqué de acuerdo a eso.

Si eres chef o foodie que le gusta cocinar, seguramente has soñado con diseñar tu cocina ideal y contar con el equipo adecuado, o espacio suficiente, o un lugar funcional y a la vez cómodo para trabajar.  Quizás alguna vez has tenido la oportunidad de diseñar una cocina para tu casa? O quizás tienes clientes que quieren diseñar una cocina, y no saben donde empezar?

El diseño de una cocina es algo sumamente personal, y es mi experiencia que siempre vas a querer ciertas cosas al alcance de tu mano para el mejor resultado. Por eso tiene mucho que ver cuales son tus herramientas más usadas, por ej. los cuchillos van muy bien en gavetas cerca del área de trabajo, o si lo tuyo es la pastelería, poner las espátulas en gavetas cerca de donde estará tu batidora.  Mientras no tengas que correr de un extremo a otro, porque ubicaste tu superficies de trabajo, utensilios, neveras, y estufa en un radio accesible, tu experiencia en esa cocina será fluida.

Por ese motivo, te doy 3 consejos para empezar a pensar en una cocina nueva, obtenidos después de hacer varias cocinas, para trabajo y residenciales:

  1. Coloca el fregador primero, por la salida de agua, que debe tener sentido para el sistema de plomería del lugar. De esa ubicación, parte mucho de lo demás (neveras, gas, lavaplatos, por ejemplo).  Muchos prefieren que sea profundo el fregador, para que no estén los platos sucios a plena vista, y debe idealmente tener una superficie de trabajo despejada justo al lado.  Hoy en día venden muchos modelos y los hacen a la medida; se ponen por debajo del sobre (granito, etc) o encima del sobre.  Sea cual tipo de instalación escojas, el fregador se compra de acuerdo a eso (uno no funciona para el otro tipo de instalación), y se le debe especificar a la compañía que hace el sobre, para que hagan el hueco del fregador de acuerdo a este detalle.
  2. No gastes solo en el mobiliario, piensa en los electrodomésticos también.  Si tienes un presupuesto, como yo, es bueno ver todo en conjunto, y de ahí trabajar de acuerdo a lo que es prioritario para ti.  Yo me enfoco mucho en los equipos, que son los que me van a permitir hacer la variedad de preparaciones que deseo (panes, sous vide o vapor, rostizar), y, de suma importancia, la marca y respaldo de esa marca que exista en Panamá (piezas y mantenimiento).  De ahí, con lo que me queda, veo mobiliario, y trato de usar el presupuesto siendo lo más práctica posible.
  3. Dimensionar la isla de cocina, como punto de reunión y área de trabajo. Creo que puedo decir con seguridad que a los cocineros, por lo general, nos gusta cocinar y rodearnos de seres queridos mientras lo hacemos, así que tener una isla que sirva de mesa, bufetera, o para colocar la estufa y cocinar viendo a nuestro público (si te gusta cocinar en frente de los demás y no dar la espalda, como a mi), es algo importante y punto focal de una cocina. Por eso, asegurarnos que la isla tenga una superficie apta para trabajar (que material se usa, qué utensilios tengo a mano), de la altura correcta, es sumamente importante.

La moraleja es que la cocina es una inversión significativa, que cada día más es el corazón del hogar en los diseños arquitectónicos contemporáneos , y que nos debe durar unos 10 años +, si la hacemos con materiales adecuados, tomando en cuenta nuestras necesidades. Si eres como yo, que disfrutas cocinar y además ves el acto de cocinar como un hilo que une a la familia, entonces toma en cuenta estos puntos; pronto estaré compartiendo más tips, !ya que pronto me mudo!

Si bien hacer pan en casa puede sonar intimidante, y hay muchas recetas provenientes de distintos autores o fuentes (internet), aquí van un par de tips indispensables para arrancar este emprendimiento, que puede ser tan gratificante una vez lo logres:

  1. Empieza con el harina de buena calidad (preferiblemente unbleached importada). Hay marcas como Pillsbury, Hecker’s, Bob’s Red Mill, y Gold Medal, de venta en supermercados de la ciudad; si existe variedad de harina de pan o bread flour, mejor aún, ya que la proteína adicional da un poco más de gluten para desarrollar. Una vez abierto el paquete, guárdalo en una bolsa o envase bien sellado en el congelador.
  2. Usa levadura instantánea, es lo más práctico. La levadura instantánea se agrega directo con el harina y demás ingredientes secos, sin necesidad de hidratarla antes en agua (si ves este paso en una receta, lo puedes omitir).  Si te topas con una receta que usa la levadura fresca, multiplicas lo que diga de levadura fresca por 33%, es decir, 1 cucharada de fresca es 1 cucharadita de instantánea (1 cucharada equivale a 3 cucharaditas) o 100 g levadura fresca equivale a 33 g de instantánea. Si la receta dice levadura activa seca, de la que se hidrata antes, la divides en 2, es decir, 1 cucharada de levadura activa seca, es 1.5 cucharaditas de levadura instantánea, o 50 g de levadura activa seca es 25 g de levadura instantánea.
  3. Compra una pesa de cocina digital, cucharitas de medir, y tazas de medir líquidos (volumen).  Hacer un mise en place de todos tus ingredientes,  cuidadosamente medidos por peso o volumen (líquidos), asegura que la receta salga igual cada vez.
  4. Adquiere estas cuantas herramientas para manipular tu masa, sea amasada a mano o en batidora con gancho de pan:
    • Una espátula de plástico tipo scraper, para sacar lo que quede pegado de masa de cualquier envase o superficie.
    • Un termómetro para tomar temperatura de masas y panes.
    • Uno o dos envases tipo Cambro, de 4 quartos de capacidad, para ver altura de masa (si la receta dice «dejar crecer masa hasta que se duplique en tamaño», son ideales).
    • Cinta adhesiva utilizada por los pintores (se consigue en Novey, Arrocha, etc), para marcar nivel de masa al empezar fermentación en el envase.
    • Marcador permanente, tipo Sharpie, para escribir horas de mezclado y tipo de masa en la cinta adhesiva.

Si eres de las que quieres que hacer pan en casa se vuelva parte de tu rutina , con estos datos seguro lo lograrás.  ¡Suerte!

 

 

 

Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estas en lo cierto.

-Henry Ford

Tengo que admitir que a veces mi peor enemiga, soy yo misma.  Como dice mi amigo Joey Levy, todos tenemos una “mente primitiva” que podemos optar por dominar, o dejar que nos domine.

Hace algunos años, tuve la oportunidad de encontrarme con un colega, chef, dueño de varios restaurantes, y aproveché a ofrecerle mis productos de panadería y pastelería.  La verdad es que me moría de la pena, porque para mi venderle a alguien que me intimida es “salirme de mi zona de confort”, y necesité armarme de valor para hacerlo.

Así que respiré profundo y con valentía, le hice el pitch de mis productos.  A lo que mi colega respondió, sin pensarlo mucho, “ah, se me olvida que tu haces pan, no lo tengo en mi top of mind”.  ¡Casi muero!  De la vergüenza, incredulidad, en fin, tantas emociones que me pasaron por la cabeza; sonreí y le dije que le traería muestras, pero por dentro estaba histérica, porque mi ego había sido herido, y la mente primitiva reaccionó.

Luego de que se bajaron las aguas, decidí prestar atención a lo que había detrás de ese comentario de mi colega, que sabía que no había sido hecho con mala intención.  Qué estaba haciendo para estar en el top of mind?  Qué podría hacer mejor con respecto a mi negocio, para comunicar de manera eficiente lo que hago, y que mis colegas y el resto del público se entere? Si sabía que podía hacer el mejor pan de la ciudad, que me estaba deteniendo?

Foto con panes en Il Mercato

Al final, era mi mente-y el miedo a equivocarme la que me estaba paralizando.  El mensaje de este incidente para mi fue,  que no SOY mi mente, no importa lo que esté pensando.  Tengo el poder de separarme de mis pensamientos, y verlos desde lejos, para identificar mensajes negativos que me pueden limitar, y transformarlos de una manera consciente en el futuro que deseo tener.

 

Puedo decir que ese incidente fue un punto de partida para mi, y de ahí empezó todo este movimiento de vender mi pan en mercaditos (como el Mercadito Pop-Up), predicar las bondades del pan artesanal, y no tener miedo de decir, yo quiero hacer el mejor pan de Panamá.  Hoy en día mi pan se vende en La Cocina de Sofy y en Merkdoo.com, chefs como Pedro Masoliver y Rafael Ciniglio usan mi producto en sus restaurantes, y muchos nos buscan cuando vamos a el Mercadito de Nina o a ferias.  No hay nada más gratificante que te digan,  “amo tu pan, es el mejor que me he comido”!

Mercadito Pop-Up Panamá Pacífico